El Gato Alquinta cantaba como el loly




Todavía recuerdo el carrete en que tiré esa frase y todos se me fueron encima. No estoy cuestionando su capacidad compositiva ni tocando instrumentos, pero sí mantengo mi postura de que el intocable Gato Alquinta canta menos que la barra de Palestino. El otro día repetí la frase nuevamente y otra vez me miraron como si hubiera faltado el respeto a la patria o a un progenitor. Y qué tanto, si el Gato Alquinta canta como Víctor Jara, pero después de unos 3 años trabajando en la vega. Tiene voz de “barato el meloncito, casera” y está claro que el fuerte de “Los Jaivas” nunca han sido las voces. Eso lo saben hasta sus fanáticos y el Gato tiene menos registro que motel de campo.
Creo contar con eso que llaman sentido común, pero me extraña que tanta gente sienta que Alquinta canta bien. Y así me está pasando bien seguido. Por ejemplo, aquí hay una lista de películas que el vulgo encontró maravillosas y yo una bosta. Así de opuestos.
300. Una de las peores adaptaciones de un comic a la pantalla grande. Está claro que casi no existe una historia, sino simplemente una idea sin altos ni bajos, pero antes de verla me dijeron que al menos me iba a volver loco con los efectos especiales. Peor. Ya me aburrí del recurso de aletargar las cosas, de dilatar una patada o de ver una bala ir a una sien a la velocidad de Los Supercampeones. La mayor gracia de un golpe es sentir su fuerza y no afeminarlo.
The Mist (La Niebla). Si no es por Chupa Soto, que opinó igual que yo, ya pensaba que estoy loco. Una de las peores películas de 2007, el porrazo más grande de Darabont, una historia más repetida que el dos cabezazos en el área es gol, actuaciones horrorosas, bichos mal hechos, caricaturizaciones demasiado infantiles y un final de chiste. Pero en los diarios y revistas especializadas siguen diciendo que es buenísima.
Into the Wild. Me acordé de un gran volante de creación que pasó por mi zona. Se llamaba Walter Pajón. Una película idealista que no aporta nada nuevo, cero sorpresa (aunque Walter sí metía pases inesperados) y está claro que apela a lo contemplativo y lo minimalista, pero es como cuando en Ciencias Naturales te hacían plantar un poroto y tenías que anotar las observaciones día a día. Hoy brotó algo, creció la primera hoja, la hoja ya mide dos centímetros… ¡Todos eso en horas y horas de contemplación!
Y para no alargarme, agrego basuras como Zodiac, REC, Infiltrados, La Comunidad del Anillo, Wallace y Gromit, La Vida en Rosa, Walk the Line, Diarios de Motocicleta, Gladiador y Munich. Si las ves en tu videoclub favorito, pasa de largo.
Pero también están las otras. Mátenme, pero encuentro que el Chameleon de Helloween (http://www.youtube.com/watch?v=3k62mutHpHY) es espectacular y a Kiske (http://www.youtube.com/watch?v=2MoYLmKPq1s) lo sigo aunque cante cumbia villera. Imagino que todos tenemos ese disco que sólo nosotros consideramos una joya.
A propósito de despreciados, me molesta que mucha gente diga “no voy a Queen porque viene con un vocalista re penca”. No sé qué tiene esa gente en las orejas, pero Paul Rodgers es un tremendo cantante. Habría sido más fácil hacer la gran Journey y buscar un imitador para reemplazar al vocalista original, pero Queen no lo hizo justamente por respeto a Freddy Mercury. Y además que Rodgers es demasiado grande como para andar imitando. ¿No les suena esta canción: http://www.youtube.com/watch?v=htuxb-m4-ng? Bueno, Paul Rodgers la cantó y era un rockstar cuando Queen todavía ni nacía.
Siendo Mes de la Patria, y ya que un amigo me lo pidió, los discos imprescindibles de la música chilena, serían:
1.- El Espanto Surge desde la Tumba (Dorso). Las letras que más identifican al chileno medio con gatos de caca y lauchas de mojón.
2- Victimized (Criminal). Con sus temas que cuando éramos pendex pasaban por MTV al lado de Pantera y Sepultura.
3.- Fiskales Ad Hok (Fiskales Ad Hok). Un clásico inmortal. ¿Quién no cantó La Ranchera estando curado?
4.- Arcane XIII (Poema Arcanus). Un disco que podría ser de un grupo sueco porque suena impecable y hasta incluye un poema de Neruda hecho canción.
5.- Demo I y II (Pentagram). La piedra angular del metal chileno.
6.- Romance (Dorso). Nunca un bajo sonó como este disco conceptual con quiebres y virtuosismo irrepetible.
7.- Te mataré con amor (Los Miserables). Ellos le cantaban a problemas reales y con sus letras revolvían el gallinero.
¿Y qué esperaban? ¿Qué metiera algún hippie? También aprovecho de decir que en los Grandes Chilenos se comieron a nuestro músico de mayor trascendencia mundial y a nuestro mejor y más afamado cineasta. Obviamente me refiero a Tom Araya y Alejandro Jodorowsky. De Valparaíso y Tocopilla, autores de joyas como “Show no Mercy”, “Reign in Blood”, “El Topo” y “Santa Sangre”. Esos sí son tipos de los que uno se siente orgulloso.
Por último, sobre la encuesta de los clanes familiares más famosos de Chile los resultados fueron:
Los hermanos Arancibia: 42 %
Los gemelos Súnico: 31 %
Los Parra: 5 %
Los Inostroza: 3 %
Creo contar con eso que llaman sentido común, pero me extraña que tanta gente sienta que Alquinta canta bien. Y así me está pasando bien seguido. Por ejemplo, aquí hay una lista de películas que el vulgo encontró maravillosas y yo una bosta. Así de opuestos.
300. Una de las peores adaptaciones de un comic a la pantalla grande. Está claro que casi no existe una historia, sino simplemente una idea sin altos ni bajos, pero antes de verla me dijeron que al menos me iba a volver loco con los efectos especiales. Peor. Ya me aburrí del recurso de aletargar las cosas, de dilatar una patada o de ver una bala ir a una sien a la velocidad de Los Supercampeones. La mayor gracia de un golpe es sentir su fuerza y no afeminarlo.
The Mist (La Niebla). Si no es por Chupa Soto, que opinó igual que yo, ya pensaba que estoy loco. Una de las peores películas de 2007, el porrazo más grande de Darabont, una historia más repetida que el dos cabezazos en el área es gol, actuaciones horrorosas, bichos mal hechos, caricaturizaciones demasiado infantiles y un final de chiste. Pero en los diarios y revistas especializadas siguen diciendo que es buenísima.
Into the Wild. Me acordé de un gran volante de creación que pasó por mi zona. Se llamaba Walter Pajón. Una película idealista que no aporta nada nuevo, cero sorpresa (aunque Walter sí metía pases inesperados) y está claro que apela a lo contemplativo y lo minimalista, pero es como cuando en Ciencias Naturales te hacían plantar un poroto y tenías que anotar las observaciones día a día. Hoy brotó algo, creció la primera hoja, la hoja ya mide dos centímetros… ¡Todos eso en horas y horas de contemplación!
Y para no alargarme, agrego basuras como Zodiac, REC, Infiltrados, La Comunidad del Anillo, Wallace y Gromit, La Vida en Rosa, Walk the Line, Diarios de Motocicleta, Gladiador y Munich. Si las ves en tu videoclub favorito, pasa de largo.
Pero también están las otras. Mátenme, pero encuentro que el Chameleon de Helloween (http://www.youtube.com/watch?v=3k62mutHpHY) es espectacular y a Kiske (http://www.youtube.com/watch?v=2MoYLmKPq1s) lo sigo aunque cante cumbia villera. Imagino que todos tenemos ese disco que sólo nosotros consideramos una joya.
A propósito de despreciados, me molesta que mucha gente diga “no voy a Queen porque viene con un vocalista re penca”. No sé qué tiene esa gente en las orejas, pero Paul Rodgers es un tremendo cantante. Habría sido más fácil hacer la gran Journey y buscar un imitador para reemplazar al vocalista original, pero Queen no lo hizo justamente por respeto a Freddy Mercury. Y además que Rodgers es demasiado grande como para andar imitando. ¿No les suena esta canción: http://www.youtube.com/watch?v=htuxb-m4-ng? Bueno, Paul Rodgers la cantó y era un rockstar cuando Queen todavía ni nacía.
Siendo Mes de la Patria, y ya que un amigo me lo pidió, los discos imprescindibles de la música chilena, serían:
1.- El Espanto Surge desde la Tumba (Dorso). Las letras que más identifican al chileno medio con gatos de caca y lauchas de mojón.
2- Victimized (Criminal). Con sus temas que cuando éramos pendex pasaban por MTV al lado de Pantera y Sepultura.
3.- Fiskales Ad Hok (Fiskales Ad Hok). Un clásico inmortal. ¿Quién no cantó La Ranchera estando curado?
4.- Arcane XIII (Poema Arcanus). Un disco que podría ser de un grupo sueco porque suena impecable y hasta incluye un poema de Neruda hecho canción.
5.- Demo I y II (Pentagram). La piedra angular del metal chileno.
6.- Romance (Dorso). Nunca un bajo sonó como este disco conceptual con quiebres y virtuosismo irrepetible.
7.- Te mataré con amor (Los Miserables). Ellos le cantaban a problemas reales y con sus letras revolvían el gallinero.
¿Y qué esperaban? ¿Qué metiera algún hippie? También aprovecho de decir que en los Grandes Chilenos se comieron a nuestro músico de mayor trascendencia mundial y a nuestro mejor y más afamado cineasta. Obviamente me refiero a Tom Araya y Alejandro Jodorowsky. De Valparaíso y Tocopilla, autores de joyas como “Show no Mercy”, “Reign in Blood”, “El Topo” y “Santa Sangre”. Esos sí son tipos de los que uno se siente orgulloso.
Por último, sobre la encuesta de los clanes familiares más famosos de Chile los resultados fueron:
Los hermanos Arancibia: 42 %
Los gemelos Súnico: 31 %
Los Parra: 5 %
Los Inostroza: 3 %
