Tranquilo, papá


-Mi papá cocina siempre las mismas cosas porque tiene sólo 4 ó 5 variantes para el almuerzo, pero por la cresta que llena los platos. Y los hombres en la mesa somos como los pokemones a la hora de poncear: mejor cantidad que calidad. Mi papá se levanta a las 7.30 sólo para webear conmigo al desayuno y lo prepara mientras me ducho. Él sabe que lo único que como en la mañana es pan tostado.
-Un día me senté con mi papá a ver Río Rojo y nunca más dejé de ver películas de vaqueros. Un día me senté con mi papá en Collao a ver el Conce 1 – Cobreloa 0 con gol de Baroni y nunca más dejé de ir al estadio. Todavía recuerdo que Trobianni perdió un penal. Un día en Las Higueras me sacó tapado con una manta y pasó frente a Los de Abajo que nos arrojaban piedras. Salimos vivos y me lo hizo ver como un chiste.
-Mi papá se desplomó en una cancha a fines de agosto de 2001, fue hospitalizado y le dieron la extremaunción porque estaba prácticamente muerto. Nunca más se ha muerto, pero si lo hace de nuevo yo no descarto que vuelva.
-Mi papá defendió a Naval y jugó contra Pelé, aunque siempre dice “él jugó con nosotros”. Mi papá me sacaba de clases sin que mi mamá supiera para llevarme al estadio, pasábamos al mercado a comer pescado frito y me metía con uniforme a la cancha para que pateara con el público aplaudiéndome. Mi papá fue campeón del Regional y fin de semana por medio está ahí en El Morro donde la mitad de la tribuna lo saluda. Yo simplemente saco pecho.
-Mi papá todavía usa una radio chica con antena que le regalé para un cumpleaños, pone su cassette de Neil Sedaka por las mañanas y probablemente nunca lea esto porque no tiene idea cómo conectarse a Internet.
-El Top 6 de películas que más veces he visto con mi papá se desglosa así:
6.- El Triángulo de las Bermudas.
5.- Rocky IV
4.- Las Abejas Asesinas.
3.-Emanuelle.
2.- Escuela de Rock.
1.- El Bueno, el Malo y el Feo.
-La última vez que peleé con mi papá debe haber sido hace como 10 años, cuando yo era un pendejo. Después entendí que no hay que pelear con la familia, hay que pelear por la familia. Mi papá fumaba como condenado y dejó de hacerlo el día que mi hermana le dijo cuando chica que le molestaba el humo.
-La última vez que fuimos al cine lo llevé con mi mamá a ver Luna de Avellaneda y salieron tomados de la mano. Mi papá es mi hincha número uno y aplaudió todo mis goles en el partido por la Teletón contra los políticos de la zona. Él ya no puede jugar fútbol por los bypass, pero yo también soy su hincha número uno.
-Cuando me suspendían en el colegio, mi papá arreglaba todo porque los inspectores lo adoraban… Era el goleador del equipo de apoderados. Un día me defendió ante el cura rector con la siguiente frase: “Jesús no vino por los buenos, vino por los malos”. Nunca supe si eso fue un piropo.
-Mis amigos siempre preguntan por mi papá y no es por protocolo. Mi papá va al estadio a gritarle a los camilleros y los aplaude cuando hacen bien su pega, se raja con sopaipillas y café para cualquier amigo mío que pillemos y para mí es como el banderín del córner: si no está todos preguntan qué pasó en ese espacio que se ve tan vacío.
-El 2001 mi primo me acompañaba al hospital y hacíamos reír a mi papá. Después mi papá hacía reír a los enfermeros –que hasta le regalaron una radio para que escuchara los partidos de Naval- y se recuperó tan rápido que nadie lo podía creer. Esas semanas aprendí que para vivir muchos años la mejor receta es la risa.
No es su cumpleaños ni el Día del Padre y tal vez ustedes encuentren que esta entrada no tiene sentido, pero los que me conocen saben que en agosto me voy de casa para vivir en mi departamento y me cuesta dejar a mi papá solo. Sé que si pasan Rocky IV, pondrá la tele y mirará al lado del sillón esperando que baje de mi pieza para sentarme al lado. Sólo te pido que no te sientas solo porque siempre voy a estar en esa esquina con la toalla en mi mano. Recuerda que Mickey te ama.
-Un día me senté con mi papá a ver Río Rojo y nunca más dejé de ver películas de vaqueros. Un día me senté con mi papá en Collao a ver el Conce 1 – Cobreloa 0 con gol de Baroni y nunca más dejé de ir al estadio. Todavía recuerdo que Trobianni perdió un penal. Un día en Las Higueras me sacó tapado con una manta y pasó frente a Los de Abajo que nos arrojaban piedras. Salimos vivos y me lo hizo ver como un chiste.
-Mi papá se desplomó en una cancha a fines de agosto de 2001, fue hospitalizado y le dieron la extremaunción porque estaba prácticamente muerto. Nunca más se ha muerto, pero si lo hace de nuevo yo no descarto que vuelva.
-Mi papá defendió a Naval y jugó contra Pelé, aunque siempre dice “él jugó con nosotros”. Mi papá me sacaba de clases sin que mi mamá supiera para llevarme al estadio, pasábamos al mercado a comer pescado frito y me metía con uniforme a la cancha para que pateara con el público aplaudiéndome. Mi papá fue campeón del Regional y fin de semana por medio está ahí en El Morro donde la mitad de la tribuna lo saluda. Yo simplemente saco pecho.
-Mi papá todavía usa una radio chica con antena que le regalé para un cumpleaños, pone su cassette de Neil Sedaka por las mañanas y probablemente nunca lea esto porque no tiene idea cómo conectarse a Internet.
-El Top 6 de películas que más veces he visto con mi papá se desglosa así:
6.- El Triángulo de las Bermudas.
5.- Rocky IV
4.- Las Abejas Asesinas.
3.-Emanuelle.
2.- Escuela de Rock.
1.- El Bueno, el Malo y el Feo.
-La última vez que peleé con mi papá debe haber sido hace como 10 años, cuando yo era un pendejo. Después entendí que no hay que pelear con la familia, hay que pelear por la familia. Mi papá fumaba como condenado y dejó de hacerlo el día que mi hermana le dijo cuando chica que le molestaba el humo.
-La última vez que fuimos al cine lo llevé con mi mamá a ver Luna de Avellaneda y salieron tomados de la mano. Mi papá es mi hincha número uno y aplaudió todo mis goles en el partido por la Teletón contra los políticos de la zona. Él ya no puede jugar fútbol por los bypass, pero yo también soy su hincha número uno.
-Cuando me suspendían en el colegio, mi papá arreglaba todo porque los inspectores lo adoraban… Era el goleador del equipo de apoderados. Un día me defendió ante el cura rector con la siguiente frase: “Jesús no vino por los buenos, vino por los malos”. Nunca supe si eso fue un piropo.
-Mis amigos siempre preguntan por mi papá y no es por protocolo. Mi papá va al estadio a gritarle a los camilleros y los aplaude cuando hacen bien su pega, se raja con sopaipillas y café para cualquier amigo mío que pillemos y para mí es como el banderín del córner: si no está todos preguntan qué pasó en ese espacio que se ve tan vacío.
-El 2001 mi primo me acompañaba al hospital y hacíamos reír a mi papá. Después mi papá hacía reír a los enfermeros –que hasta le regalaron una radio para que escuchara los partidos de Naval- y se recuperó tan rápido que nadie lo podía creer. Esas semanas aprendí que para vivir muchos años la mejor receta es la risa.
No es su cumpleaños ni el Día del Padre y tal vez ustedes encuentren que esta entrada no tiene sentido, pero los que me conocen saben que en agosto me voy de casa para vivir en mi departamento y me cuesta dejar a mi papá solo. Sé que si pasan Rocky IV, pondrá la tele y mirará al lado del sillón esperando que baje de mi pieza para sentarme al lado. Sólo te pido que no te sientas solo porque siempre voy a estar en esa esquina con la toalla en mi mano. Recuerda que Mickey te ama.
Este mensaje es justo para ti.



