lunes, junio 25, 2007

Rock y Pop


24 de julio de 1980.
Dos niños bautizados como Pop y Rock son llevados a casa por su madre. Pop duerme con sus papás porque le teme a la oscuridad, mientras Rock patea el borde la cuna con violencia. Pop llora mucho, pero no por las noches porque no le gusta causar problemas.

7 de febrero de 1985.
Mamá está feliz de que Pop haya perdido su primer diente. Rock está feliz de botarle un diente a su hermano. Mamá lleva la taza de Rock y la mamadera de Pop a sus camas, preocupada porque este último todavía no aprende a hablar. El doctor se lo advirtió: Pop tiene serios problemas con su voz y serán para siempre.

21 de abril de 1987.
Toda la familia fue a ver al Papa, menos Rock. El pequeño se está poniendo mañoso, pelea con los chicos de la escuela y no tiene caritas felices dibujadas por la profesora en su cuaderno “¿Por qué no eres como tu hermano? Pop es un chico normal, como todos los de la clase”, le advirtió su papá, pero no es tan cierto. Pop está gravemente enfermo y es muy difícil que dure más de 10 años.

13 de diciembre de 1989.
Pop está feliz por los regalos que recibió de Santa Claus y Rock se desanima por los regalos que le trajo su papá. “Mamá, te dije Pantera… No Panteras Negras”, reclamó el indignado Rock. Pop fue a compartir sus regalos con los demás niños, pero Rock destrozó 3 autos, una pistola de agua y violó 2 barbies. Pop estuvo cerca de enojarse, pero jamás lo ha hecho.

14 de mayo de 1990.
Las relaciones son insoportables. Viajan en el mismo furgón escolar, pero Pop va al lado de la Tía Elsa, mientras Rock va en el último puesto lanzándole cáscaras de naranja. La conductora les explica a sus padres que no los llevará en el mismo vehículo y ellos optan por lo sano: Pop será trasladado con los demás en furgón al salón y Rock tomará la micro.

2 de agosto de 1992.
Pop es un especialista en los trabajos grupales y aunque no hace nada siempre llega a casa con buenas calificaciones. Rock desemboca sus trabajos grupales en una lucha de egos, termina haciendo las cosas solo y nadie entiende lo que entrega a la profesora. Pop fue elegido mejor compañero este semestre.

4 de agosto de 1992.
Rock discute con Pop… O más bien solo, porque a Pop no le gusta discutir. Pop recibe un brutal golpe en la mandíbula y su enfermedad se agrava. Rock está furioso y matar a su hermano lo haría feliz. Definitivamente Rock y Pop nunca podrán vivir juntos.

17 de septiembre de 1992.
Pop muere o más bien culmina su normal proceso, pues técnicamente nació muerto. Mamá llamó a Rock y con una cara de seriedad inédita le confesó que jamás fueron hermanos de sangre, luego asistieron juntos al entierro y lo apilaron en un féretro junto a su larga lista de parientes que nadie recuerda. Rock se fue y pasó de largo. No tiene parientes en el cementerio.

martes, junio 19, 2007

Creo en la Reencarnación


“No eres Superman. Eres un comediante y, si quieres hacerle un favor al mundo, cuéntale una broma graciosa”
(Recuerdos)

Cuando vi esta película y oí esa frase me di cuenta que mi manera de cambiar el mundo no era desde arriba. Sí, en su momento fui un pendejo idealista y no quiero decir que ser idealista sea cosa de pendejos… Aún lo soy a mi manera. No idealista, sino pendejo. Otra revelación vital fue saber que el 24 de julio de 1980 nació Peter Sellers. ¿Y qué tiene de curioso? Bueno, la coincidencia es que poco rato después, ese mismo 24 de julio de 1980, nací yo.

Recuerdo que a los 9 años venía saliendo de un partido de fútbol, de esos de cabros chicos 9 contra 8 en cancha de baby, y cuando fui a lavarme la cara el espejo me dio una sorpresa imborrable: me vi con bigotes y lentes. Tenía un vecino que se pasó una prestobarba antes de la cuenta y todos lo cargaban por el bigote de laucha… Me preocupé. ¿Y los lentes? En ese tiempo no tenían marcos atractivos y hasta recuerdo un niño que le decían el Puchacay porque se parecía a esas micros. Me preocupé otra vez.

“Claro que los amo, hijos… Pero no tanto como a Sofía Loren”
(Vida y Muerte de Peter Sellers)

En ese tiempo mis primeros atisbos de comedia fueron en verso. Tú me dabas el nombre de un compañero de curso o personaje famoso y yo le hacía una oda dejándolo como un pelotudo. Luego vinieron las famosas e irreproducibles payas y finalmente las canciones. “Me enamoré de una gordita que se pinta la cara blanca”, “Jardinero” y “Perú, hermanos míos, es verbo no sustantivo” fueron algunos clásicos del under. Pero faltaba el fin de mi evolución.

Muchos saben que he escrito una serie de guiones cortos en mi vida y hoy se me ocurrió la idea de que todos pueden unirse y dar vida a una sola obra. Estoy haciendo mi pequeño gran Frankenstein y está quedando amorfamente bello, igual que el alma de su creador. Lo que me falta es tiempo… Tiempo y espacio. ¿Lo tendré listo para las vacaciones? Espero que sí y de lograrlo, a todos aquellos que alguna vez les dije que fueran mis actores, pueden cobrarme la palabra. Es un sueño y siempre he dicho que a veces tener 10 sueños y cumplir 1 no me entristece porque siempre despierto esperando que mañana me queden sólo 8.

“No quiero escucharte más, quiero oír a la gente hablar de ti”.
(Cinema Paradiso)

martes, junio 12, 2007

Sobreviviendo a Vampiria



Oír para creer dijo un apóstol. Me gusta Lacrimosa desde que estoy en Primero Medio y no se ponía de moda tan rápido como creer que 31 Minutos era un programa súper inteligente. Siempre asocié al vocalista con el zorro que cantaba “Sodomy” cuando Peter Jackson todavía hacía buenas películas (http://www.youtube.com/watch?v=qm4wOUXdRjw) y encima había una mina vestida con corsé de cuero y látigo… Cómo no iba a ser atractivo. La segunda vez que vinieron a Chile eran tan masivos que hasta mi nana vacilaba con el Elodia después de ver “Mujeres de Arena” en Canal 13, pero eso no era lo peor.

Esa vez me estaba quedando en Providencia donde una amiga y le dije “me voy a ir más temprano a esta cosa porque como ando solo me gusta conocer gente antes”. ¡Error irrecuperable! El mundo gótico no es amistoso, se asemeja a un callejón oscuro donde te rodean seres asexuados que se creen murciélagos y patéticas imitaciones de almas en pena. Yo fui con una chaqueta de cuero agressor y, como la llevaba abierta, abajo se veía mi polera azul eléctrica con la cara de Max Cady. No lo sabía: a un gótico no puedes llevarle luz ni ajo y mi remera era luz. Me convertí en el enemigo y me quedaba una hora y media en ese sitio hostil antes que tocara el zorro sodomita y la bataclana.

Les juro que intenté acercarme a la gente y, desde luego, que partí con las mujeres. Estas minas estaban como para pegarse un piquero en San Vicente… Vestidas de pantalón negro muy ceñido, blusa negra tipo Entrevista con el Vampiro con harto fleco, velo negro (sí, velo negro) y falda negra con harto escándalo en la caída. Capaz que andaban los 3 negros de Sierra Leona y entre tanto negro pasaron gratis. Yo soy un tipo sobrio para vestirme, pero ahí me sentí el Billy DJ del lugar.

La peor era una que andaba vestida de novia con un traje blanco 5 tallas más chico del que le correspondía. Probablemente andaba con un ramo de flores marchitas porque Ciudad Gótica o Gordótica, en alusión a sus aspectos, es el reino de la depresión sin fin. Es como un Café Concert de Checho Hirane: absolutamente nadie sonríe. A los que me conocen les costará creerlo, pero no le hablé a ninguna… A ninguna. Tenían lágrimas negras pintadas con Artel, las caras artificialmente nórdicas y se sentaban al borde de la vereda con cara de “por qué a mí”. ¿Y los hombres? No existían. Daniel Guerrero podría dar empujones en un lugar así.

En serio, me dio vergüenza. Por un buen rato pensé que mis gustos musicales estaban derivando al lado afeminado de la fuerza, recordé que me gusta cómo cantan Halford y Freddie Mercury y necesitaba urgente una vuelta al doble bombo con porotos burros. Pero la música es la música. Escucho los grupos más carnazas y nunca me dejé el pelo hasta la cintura ni me comí un gato, cabeceo a Wagner y nunca saqué un monóculo para leer la “Muy Interesante”. Estaba solo en la tribuna hasta que llegó una señorita menuda y vestida de color crema muy ajena a lo que sucedía. Era secretaria y me quedé con ella riéndome de los vampiros mientras me dirigía directo a su cuello. Tal vez, algo tengo de gótico.

miércoles, junio 06, 2007

No más posteos fletos: Rambo ataca de nuevo




No existe un personaje en la televisión más carnaza que Rambo. Ni el maestro Josey Wales… Ninguno se pararía contra Rambo y saldría vivo. Tal vez ni siquiera yo. Como un Ivo Basay salido de reality, Stallone dio vida a una película que para mí es una brutal y escalofriante crítica a la guerra. Sí, créanlo. Para mí, Rambo I es una obra maestra del cine, no una simple pasión personal. Pasaron 19 años y la bestia está de vuelta. Aquí les voy refrescar la memoria palomitera.

Rambo 1. Lo mejor es que Rambo habla menos que el Mati Fernández en la misa. Sí, habla 3 veces en toda la película y es el carismático Coronel Trauman quien lo ensalza con frases inolvidables como “este hombre comería cosas que harían vomitar a una cabra”. ¿Recuerdan cómo se arma el lío que termina con todo el pueblo en llamas? Es por una gilipollez: Rambo llega a la ciudad y lo detienen por vago. “Sólo quería comer algo”, explica al final de la película. Y por eso hace explotar todo lo que encuentra y destruye la ciudad a punta de granadas y metralla. Parece ridículo, pero la explicación es simple: Rambo está loco. “En Vietnam manejaba tanques, botaba aviones y tenía amigos. Acá ni siquiera me dan un empleo”. Rambo es un inadaptado, un violento en tierra de mamones, un héroe ignorado. Cuando recuerdo la frase inicial del sheriff me orino de la risa… “Esta es una ciudad aburrida, pero nos encanta de esta forma y yo me encargo que así sea”. Menos mal.

Rambo 2. Otra vulgar demostración de violencia que me encanta. El gobierno llama a Rambo para que saque fotos a los prisioneros que quedan en Vietnam, pero le dicen que no dispare… Rambo nunca entendió la orden. ¿A sacar fotos? Faltó que le pasaran la Fiesta de Chayanne. “Eso que usted llama el infierno, él lo llama su hogar”, sigue anunciando Trauman (qué será de la 4 sin él), mientras nuestro desalmado protagonista se manda la inolvidable “si quieres sobrevivir a la guerra, debes convertirte en guerra”. Sublime. En esta parte de la saga destacan el Rambo camuflado con barro, el chino que explota de un flechazo a quemarropa y la secuaz que besa a nuestro protagonista y se la echan de inmediato. “Rambo, tú no eres prescindible”, es lo más romántico que pronuncia. Acá su lucha es contra la corrupción porque el gobierno sabe que hay prisioneros pero prefiere hacerse el leso para no pagar millones en rescates.

Rambo 3. Ahora lo van a buscar a la Constru para otra misión. Acá se ponen panfletarios a muerte y lo hacen juntarse con los afganos para combatir a los rusos. Para muchos es una bosta de película, pero yo la cabeceo como recital de Sodom. Además aporta diálogos tales como:
“-Un hombre solo contra comandos adiestrados. ¿Quién se imagina que es él? ¿Dios?
-Dios tendría piedad. El no”
.
Acá sí que uno piensa que Rambo no tiene por dónde huir. No es el vallecito de la primera parte de la saga, ni el bosque vietnamita de la II del cual se puede escapar llegando a Tailandia… Acá es contra toda la tecnología de armamento ruso con aviones súper thrasher y tanques death metal melódicos, pero a Rambo le importa un carajo y con una bala en el muslo, otra en el hígado (escoba) y hasta chocando cara a cara con un avión, se las arregla. De acá me excita cuando tira al ruso a un hoyo para chantarle una granada y cuando bota el helicóptero de un flechazo. Maestro también cuando habla por el transmisor con el líder ruso:
“-¿Me oye?
-¿Quién diablos es usted?
-Tu peor pesadilla”
.

Eso. Estoy esperando la 4 o simplemente “John Rambo” con desesperación y aunque Stallone tenga más care suegra que Orlando Mondaca es el único que puede salir vivo de un volcán repleto de invids, elfos neonazis y calcetineras de Enrique Iglesias. Rambo sale de carrete con Pinilla y Mauricio tira la esponja primero. Todavía hay seres que encontramos que la “violencia innecesaria” es absolutamente necesaria en nuestras vidas. Esos que me sigan, yo pago la entrada.

PD: Rambo 3 en su momento fue la película con más muertes en el cine: 108. Yo cuento 112 en todo caso.

lunes, junio 04, 2007

-------Aclaremos algo...

Sólo quiero decir que el post anterior era una gran mentira:

MEKANO ES CACA

El experimento era simple: hace rato estoy viendo que en varios blogs los visitantes dicen sí a todo lo planteado aunque sea algo indefendible... Como Mekano. Eso hace que el mundo de los blogs se vuelva una tierra de mamones, un Happyland donde danzan todos de la mano, se elevan las voces y se logra la unión. Tranquilos, no me he vuelto marica, no veo teleseries ni realities.

Un gusto leer comentarios como:

-"No me gustaba" (Juan Carlos)
-"Programa para alienar a las masas" (Jorge Andrés)
-"¿Y el rockero antimotines de guerrilla contra el mainstream?" (RIPNE)
-"No lo soporto y con muy pocos canales de TV no lo veo" (Melissa)
-"Basura de programa. Lamentable tu situación" (Isidora C.)
-"VENDIDO" (Blackmore)
-"No tengo mucho que agradecerle a ese programita" (Ale)

Señor, bendice a los que chuchetean sin pedir permiso, a los que huelen el excremento aunque el resto diga que hace bien a las plantas.