

Cuando terminó el partido, Mardones agarró al DT Nova y le dijo tomando su rostro con las dos manos "Esto es tuyo, culiao.... Tú uniste este grupo. Estamos contigo para siempre, culiao!". Aunque suena poco coloquial, es el diálogo más lindo que he oído en una cancha de fútbol. Compartí todo el año con Lota y ayer llegué al estadio a las 15.30 horas. De verdad me emocionaron. Este club es como una familia y lo sé porque cada mañana que llegué a un entrenamiento, Rogerio me servía un café y un sandwich, siempre alguien se ofrecía a dejarme en auto, hasta peloteé con algunos... Eso no lo vería con Salah o con Don Yuri. En Lota son de la gente.
Vi cuando lleguó el bus del plantel al estadio. Bajaron un poco nerviosos, pero recuperaron la risa cuando el viejo ese que siempre anda cocido en la barra les gritaba sus tallas. "No me saque mi cabo que yo soy la alegría del Lota", clamaba y era verdad, mientras a los de Rangers les recomendaba "¡salgan a tomar aire no más que les vamos a meter la pelota por la raja!". Allá encuentras al minero Julio -que a las 21.15 horas estaba en lo más alto de la pileta de la plaza empinándose una cerveza en lata-, al Lorenzo y su lámpara por la que lo han llevado preso varias veces y hasta la señora lo pateó por Lota, Don José que maneja el minibús y no para de fastidiar a Rogerio y una serie de personajes que envidiaría hasta Twin Peaks. ¿Sabían que la primera canción el viernes en el camarín fue "aunque me muera, dejaré a Daniela"? O que con Vinés ponían "Eye of the Tiger".
Antes que empezara el partido, Carabineros no quería dejar entrar a Oviedo a la cancha. "Ud no tiene peto, no puede pasar", le dijo. Apréndanse estas caras , señores que en 20 ó 50 años más todavía serán recordados en el mineral, curioso término porque agua mineral es lo que menos se ve por acá. A Salcedo le dicen el "Pelusa" allá en Los Angeles y me puse contento cuando hizo el 1-0, Silva tuvo un año desastroso, pero como 5 días antes nos dijo a todos "voy a hacer el gol contra Rangers, así que tranquilos". Yo no soy hincha de Lota, pero ayer lo fui. Es imposible no quererlos. Ni con Gamuza y Don Lucero esto sería más familiar y muchos que me decían "el amuleto" cuando llegaba mojado al entrenamiento del viernes me abrazaban como un jugador más.
Me acordé de las tallas de Andrés Vásquez en las prácticas. Lejos el tipo más divertido que he visto en una cancha y que el otro día dijo "no es que no me tome esta weá en serio, es que lo paso muy bien jugando a la pelota". Vi llegar a Limenza cuando hablaba menos que Sotomayor al lado de Bonvallet y aunque tenía señora e hijos aperró a vivir en la Casa Vip con puros muchachos, el tío del Pato Morales me arregla la cañería cuando tengo problemas y pocos saben los problemas gravísimos que tuvo un familiar suyo este año, Pancho Castillo cambió el sueldazo de Huachipato por un equipo humilde... Arriesgó todo y fue lejos el que más lloraba.
Vi llorar al "Loco" Ulloa y me acordé del utilero que dijo una vez "perdonen a Don Bernardo, es que él no está en sus siete sentidos". Puede que no sepa manejar un club, pero es un hincha como pocos. El "Negro" Monroy se acordaba cuando eran siempre últimos, no les pagaban y llegaban 800 personas al estadio. El "Bigotón" Vinés se reía, estaba feliz y me decía "pucha que daban ganas de estar ahí".
El fútbol no es un 4-4-2 ni once tipos corriendo detrás de una pelota, como decía mi abuela. Los más grandes inventos del hombre son la rueda, la electricidad y el fútbol. Ni cuando Coverdale cantó "Is this Love" en el Nacional vi tantos hombres llorar. En ese Coronel repleto como yo nunca puede verlo en los 70' o los 80' sentí escalofríos y me dio pena escuchar el cántico de los jugadores en el camarín "oooo que se queden todos, que no echen ni uno solo". No va a ser así, pero esto es de ustedes, culiaos. Guarden las portadas de los diarios de hoy porque no todos los días uno se convierte en héroe.