jueves, enero 25, 2007

Sympathy for the Combo en Locico



Esta semana hemos hablado mucho sobre boxeo y está claro que a todos nos provoca algo y yo insisto: estéticamente es una belleza. Otros dicen que es una brutalidad, que debería prohibirse y puras peticiones mamasanas. ¿Quién no ha gozado pegando un buen combo en la mandíbula? ¡Si hasta recuerdo el sonido y da gusto! ¿Quién no extraña esos días de rencor que lo único que queríamos era devolverle el ojo morado a un compañero de colegio? O cuando peleábamos por una niña que hoy está hecha un mostruo, tiene más trasero que un isopo y nos da verguenza cuando pasa por enfrente. Cuántos recuerdos me trae mirarme los nudillos.

Conozco dos personas que me dijeron alguna vez "no somos amigos hasta que nos agarremos a combos. Tírame uno po". Años después aún soy muy amigo de ambos y eso que a uno le rompí los lentes. Amo Champion, Toro Salvaje, Fat City, Requiem por un Peso Pesado y Marcado por el Odio. Le pediría un autógrafo a Alvaro Casanova, Juan Enrique Carreño, Iván Moreira, Ron Artest y el Guatón Pepo. Es que muchos dicen "hay gente que lo único que sabe es tirar un combo y le pagan por eso". Bueno, lo difícil es tener los huevos para saber que vas a recibir más de 20 por pelea y pararte ahí arriba. Creo que fue Ian Anderson el que una vez dijo "la vida es como el boxeo: todos los días hay que ir a dar la pelea y puede que todos los días te toque Cassius Clay".

Pocas cosas frustran tanto como no pegar un combo cuando debiste hacerlo porque la mano de uno mismo es lo más cercano a la justicia. La calle tiene sus códigos. Todos tus amigos saben que los problemas son de a dos y ahora mismo me excito cuando recuerdo esas peleas con todos cercándote y gritando "¡he, he, he!". Yo perdí muchas veces, pero siempre dejé alguno bien puesto y con eso estaba pagado. Mi tío decía que los únicos que nunca pierden son Jalisco, Barrabases y Parker Lewis. A los demás siempre nos tocará caer alguna vez, pero cuando pase la mina rica con el cartelito y el número gigante debemos estar ya de pie para silbarle.

Vi "Rocky Balboa". Sí, "Rocky VI" y aunque me parecía ridículo resucitarla y pensé que iban a ensuciar a un personaje que admiro, fue lo contrario. Los fanáticos también teníamos cosas en el sótano... Necesitábamos un final digno. Ya no estaba Apollo, Clubber Lang ni Drago. Había un negrito normal, pero está bien. El Rocky actual contra un Drago de 25 es ridículo. Esta película es donde más importancia le dan a la historia y menos a la piña y de verdad me emocioné y me dije petrificado "¿y qué cosas hay pendientes en mi sótano?". Los peleadores pelean. Es tan simple. Yo todavía sueño y sé que de esas 10 fantasías tal vez cumpla una. Alguien me preguntó una vez "no te da lata por las otras 9" y le respondí "gracias a esas 9 me levanto siempre con ánimo, con ánimo de que sean 8".

Yo necesito que me aplaudan, como el bikini necesita una cintura para sentirse útil. No soy periodista y lo tengo claro. Cuando te pregunten ¿qué haces? nunca respondas con tu profesión, por favor no lo hagas.

PD: En la película, Rocky cuenta una historia y dice Apollo Greed (no Creed). Significa Avaricia y es porque el negro cobraba una millonada si en Rocky VI salía alguna imagen de él de las antiguas películas.

martes, enero 16, 2007

Pido disculpas: no era el Papa negro




El color negro siempre ha sido asociado con la maldad o la catástrofe. La Biblia Negra, la Lista Negra o, el mítico "Chile tuvo una tarde negra" cuando perdíamos contra un equipo de morochos y el comentarista era el siempre ingenioso Tito Foullioux. Para mí lo peor del mundo negro siempre fue Will Smith. Hasta este domingo lo detestaba porque cantaba hablando y hablaba rapeando, o sea, veía Hombres de Negro y sus parlamentos eran en el mismo timbre que sus horrorosas canciones. Cómo no odiar al que interpretó Wild Wild West, uno de los peores temas que mis oídos hayan soportado. Si alguien me hizo reír en el Príncipe del Rap esos eran el maestro Carlton y el Tío Phill. Él, jamás.

Pero el domingo todo cambió. A mis manos llegó la película "En Búsqueda de la Felicidad", por la que podría ir nominado a un Oscar como Mejor Actor. ¿Queeeeeeeé? Oscar para este nigger. ¿Y Beyoncé mejor actriz por Dreamgirls? Esto podía ser el apocalipsis sin duda... Imaginen a Beyonce compitiendo con Meryl Streep. Me lleva. Igual vi la película, con todo el afán de destrozarla y resulta que fui yo el destruido. PE-LI-CU-LON. Así de tajante. El rapero aprendió a dejar sus hiperkinéticos brazos a un costado, habla como hombre normal y basa su emoción en los gestos. Nunca pensé que lo diría pero: merece un Oscar (aunque me falta ver al negro Withaker).

Voy a ser breve sobre la trama: es un tipo con muchos problemas para encontrar una pega y eso destruye prácticamente toda su vida. Seguro que muchos se van a a identificar con esta obra -a mí me pasó- y hasta una lágrima les van a sacar. Yo me resití sólo porque llorar viendo tele es de maricas.

Este hecho que volcó mi visión sobre el negro Smith merece una apología al valioso mundo de los negros. Este post es un homenaje al Negro Said y sus bailes que aún extrañamos, al Negro Monroy y su escasa cintura para eludir rivales, al Negra Mueve tu Cintura de Juan Antonio Labra, a Edison Mafla y su recordado "vine a Chile para triunfar", a Luciano Cardoso que ojalá nunca más lo golpeen los neonazis, al Kunta Cabello, Gary Coleman, DJ Black, Paco el Flaco, el Negro Piñera, el socio del comercial de Noble, al Kunta Kinte, Angel Torres, el Gordo Alberto, Cirilo, Jimmy Hendrix, Michael Jordan, Pelé, Sidney Poitier, Tony Macalpine y tantos cracks que mi memoria de Atari no retiene.
Muchachos, no le hagan caso a Michael Jackson y jamás abandonen su oscuridad externa. Ustedes son más que el mito de las tres piernas porque algunos blancos también tenemos esa virtud. Yo tampoco soy puta que blanco, pero siempre he creído la historia de que uno va a Suecia y allá están aburridos de los rubios, así que uno la rompe con la nenas. Martin Dahlin ya lo hizo en los 90'. Back in Black para todos y que ojalá Beausejour triunfe en Cobreloa. Feliz Pascua de los Negros atrasada y estoy seguro que el Papa que desate el fin del mundo será blanco. Siempre ha sido así.
PD: No hay nada más ochentero que tener un amigo negro al que todavía le dicen Choko Troko.

sábado, enero 06, 2007

Quiero ser la Parte II de Jason



Yo pensé que a las niñas del ambiente, a esas que pueden tener a cualquiera, les gustaban los tipos encachados, con plata o famosos. Por eso el vilipendiado Jason Heredia es mi ídolo. Tiene un aire como al "Chori" Domínguez en versión calleja y con pañoleta, pero con un gran mérito: el tipo sabe moverse. Entre Mekano, Rojo y una serie de estelares, cada vez es más valioso saber bailar. Yo me muevo menos que el cuello de Ozzy Osbourne y he llegado a la conclusión de que para ligar con chicas con nombres de mascota necesito "yritmo", como decía Gustavo Benítez.

Lo veo hablando por la tele, superpongo a esa imagen las dos fotos que encabezan este texto y no entiendo nada. O algunas cosas sí. Una, que en Rojo hay tanto maricón que si aparecía uno que le gustaban las mujeres la hacía completita. Dos, la ropa ancha nos hace ver bien y no es necesario tanto músculo. ¡Si yo recién levanté una pesa cuando a Michael Fox y Ralph Macchio dejaron de darle los protagónicos! Tres, a todos los que me critican que muevo mucho las manos cuando hablo y me gritaban "ahora cántate un kentachdis", pueden tragarse sus palabras porque gesticular la lleva, men.
Como decía mi tío "la naturaleza no es matemática: con una sola el hombre puede tener hasta tres". Pero hay que ser Billy Wilder para inventar la trama y salir airoso... Y todavía algunos dicen que el amigo Jason es tarado. ¿Cuánto duraron uds sin que los pillaran? Imagínense que el maestro Heredia salía en la tele y el trasero y pelo mal de teñido de Maura lo conocen todos los púberes y calientes que sacan la vuelta en la pega metiéndose a sus galerías. Ni con siete programas de farándula pegándose codazos por una exclusiva, pudieron pillarlo. El tipo es un crá y hacía la "rabona falsa" mejor que el otro.

Además, los periodistas de espectáculo son ignorantes. Por qué no aprovecharon la visita de Jason para preguntarle por su último disco que está buenísimo, aunque sus demos eran mejores. Igual se puso un poquito más comercial, pero un artista no puede repetir siempre lo mismo y por algo hasta Iron Maiden nos está cansando. A todo esto, la Francoise es mejor que la Maura, pero ella es como del barrio. Es la mina que te echa la mostaza en la sopaipilla del club social o te dice "tiene fuego que me convide" mientras saca un mentolado en el Parque Ecuador. El glamour ya no existe, los ídolos de hoy son como tú o como yo, pero con el trasero más trabajado en una bicicleta mecánica.

Ahh y ojo, que está sumamente out seducir a una Carolina, Francisca o Paulina. "¿Francisca? ¿Y esa qué cresta canta". Yo me tiro con las jembras más aleonadas no más, papá. Y lo más chistoso es que el último nombre que me tocó no da ni para bautizar un jarabe para la tos, pero igual se movía más que Cassius Clay bailando pascuense, lo que no es malo.