Todos íbamos a ser Clint Eastwood


"Eres una mierda, y a una mierda pueden ocurrirle dos cosas: que la pisen o la recojan con una pala".
Cuando oí eso supe que cuando grande no quería ser médico ni abogado. Quería ser Clint Eastwood. Es raro que algunos gays porten sombrero de vaquero porque de donde yo vengo el que disfruta películas de cowboys es un hombrón que en su mente anhela matar indios sin necesidad de asociarse con el Kramer. Cuando veo a los delincuentes por la noche, qué ganas de decirles: ""Lárguense de aquí!! Dentro de unos minutos esto estará lleno de policías, con más pistolas, más esposas y más perros detectores de marihuana de los que hayan podido ver en todas sus putas alucinaciones".
"Soy malo, asqueroso y estoy cansado. Como alambres, orino explosivos y puedo dispararle a una pulga en el culo a 200 metros”.
Siempre quise poner esta frase en mi currículum. El empleador que no pretende tipos con ese carácter debe estar loco porque aún siendo periodista yo habría encontrado al que propagó lo del tsunami y si no confiesa le diría: “Te arrancaré la cabeza y cagaré en tu cuello". Cuando me pongo romántico recuerdo a Billy Cristal y me salen palabras geniales, pero el otro 93 por ciento del tiempo me baso en qué diría Clint Eastwood.
“-Eres un cobarde hijo de puta. Has matado a un hombre desarmado.
-Debió estar armado si pensaba decorar su cantina con el cadáver de mi amigo”.
Felizmente siempre tuve padre, madre y televisión que me eduquen. Gracias a esta última aprendí sobre la lealtad y mis amigos pueden dar fe que estando sobrio me la juego por ellos y soy capaz de los favores más inverosímiles. El que va haciendo favores por la vida va tejiendo una red que da confianza a sus espaldas si un día cree que puede caer de lo alto. Es más confiable que Dios ya que "Dios no está con nosotros porque odia a los idiotas".
“El mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado y los que cavan. Y ustedes cavan”.
Si jugara fútbol y metiera un gol en una final contra Argentina llevaría debajo de mi camiseta una polera blanca con ese mensaje. Sí, para nuestros hermanos que nos quieren hacer creer que Charly García aún canta, que Moria Casán es la media mina, que Maradona es mejor que Pelé, que los restos del primer hombre fueron encontrados en Argentina y que el Pipa Higuaín vale más que el Mati. Señores, a ustedes les toca cavar. Al Mati lo cargamos nosotros.
"- ¿Estás buscando que te maten?
- No tengo nada mejor que hacer."
Así me sentía el otro día. Nada podía ser peor, pero me acordé de Josey Wales y fui a la pelea... Total, las cosas ya estaban podridas. Se siente bien cuando uno hace lo que la madurez te dice que no hagas. Por eso la otra vez me tiré de espaldas al público como cuando vino Criminal el 94 y me llevé un ojo morado para la casa. La cuento y me da risa, nunca me duele. Hay que ser más instintivo. “En cuanto me vista, lo mato y vuelvo”. Felizmente, aún no me pongo viejo, aún conservo el rifle Spencer y aún sigo acertando al ojo de un ave volando.
“Esta es mi nariz y cuando me dice que algo apesta debo tener fe en ella... Como usted la tiene en Jesucristo”.
Esta debería ser una máxima en el periodismo. Lo digo porque cuando todos oyen un cahuín lo dan por hecho y no huelen cuando es un invento. ¿Rodrigo Tello se venía a Deportes Concepción el 2003? Por favor. ¿El Coke se metió con la Cami? Naaa si ese loco no come ni en un asado.
¿Más frases del maestro?
“Usted no me conoce. Está hablando con alguien que se le zafó un tornillo, no le interesa Jesucristo y no confía en la justicia de este mundo ni de otro”.
“Muéstrame un peleador que sea sólo corazón y te enseñaré un hombre esperando una golpiza”.
“¿Viejo? Vieja era la cuerda que te pusieron alrededor del cuello y casi te mata”.
“Disparar no tiene nada de malo, sólo hay que apuntarle al indicado”.
“Somos dos bastardos rapados, con hachas en vez de pitos y kerosene en lugar de sangre”.
“Quizás haya mil razones por las que no deba matarte, pero en este momento no se me ocurre ninguna”
Y la que más me congeló al oírla y me hizo convertirme en un chico rudo que escucha Carcass en cassette, pega codazos en los tiros de esquina, tira botones en las alcancía de Cuaresma, mira para arriba a las niñas que suben la escalera mecánica en mini, le dice al chofer que baje la música cuando lleva la Punto Siete, le recomienda a la vieja perdida que vaya a tomar micro a O'Higgins y fijo que llega a Penco, pone murciélagos en el nick del MSN, saca a los pendejos que están jugando en los Gioco metiéndose al segundo player y les dice a sus sobrinos que estudien periodismo... Esta frase, como Woody Allen, sueño decirla algún día en el momento justo y me dará un orgasmo en que por mis orejas brotará jugo de guayaba:
”Ah, ya sé lo que estás pensando: "¿Habrá hecho seis disparos o sólo cinco?" Bueno, te diré la verdad, con todo este ajetreo yo mismo he perdido la cuenta, pero dado que esta pistola es una Magnum calibre 44, el arma más poderosa del mundo, que puede volarte la cabeza limpiamente de un tiro, sólo tienes que responderte a ti mismo una pregunta: "¿es este mi día de suerte?"
















